Masonería

Curso filosófico de iniciaciones antiguas y modernas
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La Masonería, conocida con el nombre de rito francés o rito moderno, consta en Francia de siete grados divididos en dos series.

La primera serie, denominada Masonería simbólica, o Masonería azul a causa del color del cordón de Maestro, se compone, como en toda Francmasonería, de tres grados:
Aprendiz.
Compañero.
Maestro.
Estos grados son de incumbencia de las Logias.

Las Logias constituidas en Francia pertenecen al rito francés o al escocés, que difiere algo del primero y, a veces, a los dos. Cuando decimos Logia nos referimos siempre a la antigua y verdadera Masonería, compuesta de los tres primeros grados, cuyo uso es general en Francia y el extranjero, sin los cuales no puede existir Francmasonería. Durante mucho tiempo, han sido y serán toda la Masonería, es decir, un pacto de unión entre todos los hombres, una fraternidad universal en que se admite a los masones y a los extranjeros con tal de que sean masones o sean dignos de llegar a serlo.

La segunda serie, denominada Masonería de los altos grados o Masonería roja, a causa del cordón que llevan los rosacruces, comprende cuatro órdenes o grados, cuyos títulos son:
Electo,
Escocés,
Caballero de Oriente,
Soberano Príncipe Rosa-Cruz.
Estos grados sólo se otorgan en los capítulos.

José María Ragón, fue un literato francés, uno de los masones más distinguidos de su época y de los escritores más notables de la Orden.
Murió a los 81 años de edad y a los 60 de su iniciación y advenimiento a la vida masónica.
Siendo muy joven todavía, fue nombrado cajero de la recaudación general de impuestos de la ciudad de Bruges (Lys), en donde fue iniciado.
Habiendo sido nombrado jefe del despacho del Ministerio del Interior, pasó a París, en donde fijó su residencia, tomando una parte muy activa en todas las manifestaciones de la accidentada vida masónica de su época, fundando algún tiempo después los tres talleres de los Trinosophos, que llegaron a ser una de las Logias más notables de aquella capital y de la que fue Venerable Presidente durante muchos años.
También tomó una parte muy activa en todos los trabajos de reforma que llevó a cabo el Gran Oriente, del que fue siempre acérrimo partidario, y muy especialmente en los que se llevaron a cabo para la introducción y propagación en Francia del Rito de Misraim. Ésta, que fue sin disputa la época más activa y floreciente de su larga carrera masónica, nos ha sido transmitida por él mismo.